sábado 30 de octubre de 2010

El Armonicista Marica

Mal vamos si en la tarjeta de presentación se hace referencia a la condición sexual de una persona. Pero en la vida, siempre hay excepciones y en determinados casos como es el de Jason Ricci, no está de más adoptar una postura tan poco usual sobre todo en un mundo tan cerrado como es el circuito del Blues. El amigo Ricci no es sólo un provocador más que viste como un Punk Rocker porque este angelito va camino de dejar huella con su armónica. De la parte menos conservadora ha recibido varios premios por revolucionar el género. De la chunga, amenazas de muerte y vetos por doquier.

El año pasado editó junto a su banda New Blood el disco "Done With The Devil", incorporando a las reglas del Blues temas de Jazz, Rock, Funk y lo que le echen. La banda es de cuidado, sobresaliente el guitarrista Shawn Starski, y el listado de temas mezcla composiciones propias de todos los miembros de la banda con clásicos de Willie Dixon, Sun Ra, Mongo Santamaría y para que no falte de nada hasta el "I Turned Into A Martian" de los Misfits.

Un tipo que juega con sus propias reglas, pasándose por el arco de triunfo el aluvión de críticas que le llegan desde los sectores más puristas. Sin embargo, para los más tolerantes, es un innovador con personalidad y estilo propio. Y así lo demuestra en "Done With The Devil", tocando con maestría y pasión y mostrando una inusual disposición para explorar terrenos donde otros aún no han llegado. Entre los temas originales hay mucho de su vida personal y un equilibrio entre canciones con cierto regusto a unos Aerosmith sureños, el soul de Memphis y lánguidos tempos de Blues. Los gustos de Ricci son muy eclécticos y aunque no sea el mejor cantante del mundo, es su peculiar y magistral estilo con la armónica lo que le coloca en otro nivel. "Done With The Devil" es su octavo trabajo y la verdad es que el disco tiene su punto.

Nacido en Maine pero residente en Nashville, este angelito es quien sopla en el tema "Reel Rock Party" incluido en el monstruoso "Reform School Girl" de su paisano Nick Curran. Vamos, que Dios los cria y ellos se juntan. Y por si no fuera suficiente con estas credenciales, también se declara seguidor de las enseñanzas de Aleister Crowley. Maestro de la armónica y de la provocación, un fuera de serie este Jason Ricci.

viernes 29 de octubre de 2010

Stanley Kubrick Fotografo 1945-1950

Antes de que el mundo conociera al Kubrick director, existió un chaval apasionado por la fotografía cuyo trabajo finalmente puede verse en la exposición Stanley Kubrick Fotografo 1945-1950. Una excepcional selección de los miles de negativos encontrados en su Nueva York natal. Estas doscientas fotografías que el genial director realizó para la revista Look, desprenden una fuerza y una naturalidad apabullantes y es un placer contemplar maravillosas instantáneas de Rocky Graziano y Montgomery Clift entre la rutina diaria de gente corriente. Una América en blanco y negro retratada con maestría. Una genialidad que está a punto de comenzar a rodar por el mundo y que nadie debería perderse porque es absolutamente imprescindible descubrir la parte menos conocida de uno de los grandes directores de cine, igual de grande tras el objetivo de su Roilleflex, cuyas instantáneas no pueden caer en el olvido.

viernes 8 de octubre de 2010

My One & Only Love

jueves 7 de octubre de 2010

I Just Dropped By To Say Hello


Cualquiera que me conozca, sabe que en mi hay un tipo con alma de crooner. Y cuando llega el otoño -aunque ahora mismo no lo parezca-, desempolvo unos cuantos discos perfectos para hacer sonar en esta época del año. Uno de los mejores -y más olvidados-, es este "I Just Dropped By To Say Hello" que Johnny Hartman grabó en 1963 en el sello impulse!, siguiendo la estela del increible clásico "John Coltrane and Johnny Hartman". El bueno de Hartman, que nunca llegó a conseguir ni la cuarta parte que otros mediocres "blanquitos", meras fotocopias de Sinatra, era poseedor de un aterciopelado e impecable fraseo capaz de sofisticar cualquier canción hasta el punto de llevarla a su terreno y engrandecerla aún más y en su momento se le consideró una especie de sucesor de otro grandioso crooner negro como fue Billy Eckstine.

Por si fuera poco, los tipos que tocan en este disco se llaman Hank Jones, Illinois Jacquet, Kenny Burrell, Jim Hall, Milt Hinton y Elvin Jones. Entre todos consiguen que los arreglos de los once temas suenen con la precisión de una maquinaria suiza y al mismo tiempo con todo el sentimiento del mundo gracias a la profunda y sensual voz de Hartman, convirtiendo estos poco más de treinta minutos en una grabación tan espectacular e íntima que muchas noches no puedo parar de hacer sonar. Este tipo es de los que cantan haciéndote caricias en los oidos, susurrando las letras con una naturalidad pasmosa.

El tratamiento que Hartman confiere a las canciones es tan personal que insufla nueva vida a composiciones como "In The Wee Small Hours Of The Morning", llegando a poner en aprietos a la increible versión de Sinatra -y tiene delito que yo diga esto porque Ol´ Blue Eyes siempre será lo más de lo más - . Pero Johnny Hartman también dominó la seducción sin imitar a nadie, emocionó con convicción gracias a su cadencioso y sedoso fraseo y merece un tratamiento que la historia le ha negado injustamente. El maestro Clint Eastwood, que de esto sabe un rato, incluyó varias de sus grabaciones en la banda sonora de "Los Puentes De Madison". "I Just Dropped By To Say Hello" vuelve a estar en circulación en otra de las chapuceras e incomprensibles reediciones que últimamente sufren los discos catalogados como Jazz, con un cutrísimo artwork y una penosa remasterización que deslucen una serie de trabajos que son, por derecho propio, intocables.

miércoles 6 de octubre de 2010

Gentleman´s Blues


Todos tenemos, al margen de los grandes clásicos, nuestra pequeña parcela de discos que nunca trascenderán más allá de ser pequeños clásicos en nuestras vidas y que jamás aparecerán en las dichosas listas de grabaciones memorables que debes escuchar antes de abandonar este mundo. Discos que por el simple hecho de acompañarte en el transcurso de los años, de esos que sigues rayando una y otra vez y que no dejan de proporcionarte alegrías, se convierten en imprescindibles.

En 1998, Cracker publicaron "Gentleman´s Blues", un disco de generoso minutaje sin desperdicio, repleto de canciones que nunca dejarán de sonar frescas. Jugando con los elementos aprendidos hasta la fecha, pero corregidos y aumentados, el sarcasmo y la inventiva de David Lowery (que para algo tiene que servir estar como una cabra) junto al complemento perfecto de este, Johnny Hickman, se beneficiaron de una sana dosis de madurez para dar forma a una obra más compacta que nunca gracias a una menor dosis de extravagancia y una buena cantidad de melodias muy elaboradas marca de la casa.

Independientemente de los cameos que haya en el álbum, entre otros Tommy Stinson y los honorables caballeros Heartbreakers, Mike Campbell y Benmont Tench, el disco guarda ciertas reminiscencias con la música de Tom Petty. Pero tampoco es un hecho científicamente probado y puede que ahora sea yo quien esté como una cabra. El arranque con "The Good Life" y la irónica "Seven Days" son un desparrame contaminado de buen rollo, cediendo paso a otra maravilla titulada "Star". La atmosférica "James River" se enriquece con un cello tocado por Mike Campbell y el piano de Kenny Margolis, que parece querer rendir tributo al también participante Benmont Tench. A estas alturas de la peli, el bueno de Johnny Hickman ya ha vuelto a demostrar con creces su poderío a la guitarra y el pirado de David Lowery los motivos por los cuales es el lider de esta banda.

A partir de aquí, ya no hay respiro y tras el triplete que se marcan con "My Life Is Totally Boring Without You", la exquisita y también atmosférica "Been Around The World" y la atómica "The World Is Mine" aparecen "Lullabye", una magnífica balada con reminiscencias gospel que a tenor de su ocurrente letra parece haber sido escrita bajo los efectos de algún potente ácido y "Waiting For You, Girl" que consigue subir de nuevo las revoluciones. De los temas que aporta Hickman en solitario destacan las fantásticas "Trials And Tribulations" y "Wedding Day" que parece sacada del "Exile On Main St.". El tema que da título al disco, es un maravilloso y evocador ejercicio de melancolía con un Hickman que se sale a las seis cuerdas. La pequeña ida de olla circense de Lowery, "I Want out The Circus" es simpática sin más y para el final quedan dos temas muy especiales salidos también de la pluma de Lowery, la espiritual "Hallelujah" y una desgarradora "Cinderella" cantada por la sensacional Kristin Asbury. De pistas en blanco y marcaciones telefónicas mejor no comentar nada.

"Gentleman´s Blues" nunca tuvo un hit en las listas, como sí fue el caso de "Kerosene Hat", lo cual no quiere decir que sea peor que este. Simplemente Cracker ya no estaban en el momento ni en el lugar adecuado y aunque nunca triunfó como debiera, para algunos "Gentleman´s Blues" siempre será ese pequeño gran clásico personal capaz de animar cualquier dia del resto de tu vida.

martes 5 de octubre de 2010

Roberta & Donny


En 1972, bajo el logo de uno de los mejores sellos de todos los tiempos, Atlantic, vió la luz esta delicia de disco hecho mano a mano por Roberta Flack y Donny Hathaway. Para poder avanzar en la historia, es obligatorio disociar el nombre de Roberta Flack y "Killing Me Softly with His Song" porque esto no tiene nada que ver con el dichoso hit de marras y aunque yo no tenga aún muy claro la carrera de quien se estaba intentando apoyar en ese momento, de la idea de combinar el talento de dos viejos amigos de la universidad sólo podía salir un disco tremendamente arrebatador con la intención de llevar sus nombres a lo más alto de las listas.

Por esa época, los dos ya estaban establecidos como artistas en solitario pero juntos se complementaban a las mil maravillas. Una de las mejores versiones de "I (Who Have Nothing)" está en este disco, junto a otras cosas como la fallida "Baby I Love You" porque Aretha la puso en órbita y contra eso poco queda por hacer. De las originales escritas mano a mano como "Be Real Black For Me" o el arreglo conjunto de la tradicional "Come Ye Disconsolate" salen triunfantes. Pero aunque el éxito llegó con "Where Is The Love", "You´ve Got A Friend" y "You´ve Lost That Loving Feeling", la belleza más absoluta también se esconde detrás de "When Love Has Grown", la alucinante "Mood" y por supuesto "For All We Know", canción de una intensidad emocional que asusta con la voz de Mr. Hathaway devastando almas sobre el piano de Miss Flack.

Bañado por los sedosos arreglos de Arif Mardin y el propio Donny Hathaway más la combinación de dos voces impresionantes y la alternancia de los protagonistas a las teclas, este disco no puede ser contado de ninguna manera. Sólo hay que bajar la intensidad de la luz y dejarse llevar por la magia de una delicatessen irrepetible. De las que pertenecen a una época que desgraciadamente jamás volverá.

lunes 4 de octubre de 2010

Salvación y Reconciliación


"Salvation In Lights" es el documento sonoro que salda la deuda que el Rock tiene con el Soul. El evangelio de Mike Farris, un hombre que renueva su fervor espiritual y expía en -cierta manera- los pecados cometidos en la vida terrenal. Una colección de canciones enraizadas en el soul, el blues, la música gospel y los aires de New Orleans, donde Mr. Farris transmite su propio mensaje de redención.

Esta absorbente grabación abarca desde renovados espirituales a temas escritos por el propio Mike sin desequilibrar en ningún momento la balanza. Hablamos de un disco superior a todos los niveles, perfecto en todos los sentidos. El tipo que antes de encontrar la luz lideró una formación del calibre de Screamin´ Cheetah Wheelies, rubrica en este segundo disco en solitario el alma de SoulMan de la que hizo gala en los trabajos que grabó con su antigua banda.

Respaldado por músicos de la escena de Nashville, figuras como Dave “Roe” Rorick -bajista de Johnny Cash y las estratosféricas cantantes Gale y Ann West a quienes tomarían el relevo las aún mejores McCrary Sisters-, estas once canciones suenan robustas y celestiales. La luminosa esperanza que desprenden se mezcla con la visceralidad con las que han sido interpretadas.

Destacar un tema por encima de otro es imposible, hay que escucharlo de principio a fín para poder creer que la voz de Dios habita en la tierra. Mientras Farris se siente feliz por haber encontrado la luz, nosotros debemos sentir lo mismo por tener la oportunidad de escuchar esta obra de carácter superior donde se puede sentir el espíritu de su fe imbuido en el sonido de sus canciones. Si la iglesia fuera más inteligente y menos *"$%&"·$%&/, deberían ficharlo como imagen de una campaña publicitaria. Aunque pensándolo bien, mejor que las cosas se queden como están. Felicidades a todos los asistentes a su inminente gira.

domingo 3 de octubre de 2010

At Newport 1960


Suena a gloria bendita este referencial disco en directo grabado en el mítico festival de Newport para el no menos mítico sello Chess donde McKinley Morganfield se anunciaba en los carteles como "Muddy Waters And His Orchestra". Respaldado por una banda de infarto con James Cotton, Pat Hare y un Otis Spann de órdago, el bueno de Muddy tira de composiciones de Willie Dixon y su mentor Big Bill Broonzy - y por supuesto del "I´ve Got My Mojo Working" - que el padre del Blues de Chicago convirtió en inmortales.
A pesar de ofrecer - en general- una cara bastante reposada, del disco se desprenden nueve memorables interpretaciones que sirvieron de referencia para que unos cuantos blanquitos del otro lado del atlántico asaltaran las listas bajo el influjo del poder de los grandes del Blues. Del repertorio presentado, "Baby Please Don´t Go" supera todos los adjetivos posibles junto a una monstruosidad prácticamente improvisada que cierra la actuación llamada "Goodbye Newport Blues". Para quien escribe esto, no ha habido Bluesman más elegante que el gran Muddy Waters -con permiso siempre de Albert King- y cuesta un huevo contar lo que contiene este mágico "At Newport 1960". Basta con darle al play y saber lo que es la auténtica y verdadera magia
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viernes 1 de octubre de 2010

Short Man´s Room


La primera vez que vi el nombre de Joe Henry estaba impreso en el libreto de un maravilloso disco titulado "Hollywood Town Hall". Ocurrió unos cuantos años antes de que su música y la de sus protegidos entraran por la puerta grande de mi vida. Mr. Henry es uno de los músicos que más satisfacciones me ha proporcionado en los últimos años y era inevitable que antes o después investigara en una carrera que sólo parece existir desde que "Scar" viera la luz en 2001. El problema es que la mayoría de trabajos anteriores a la transición musical de "Trampoline" y "Fuse" están prácticamente fuera de circulación y no son fáciles de conseguir.

En un intento por encontrar su propio sonido, Joe Henry publicó en 1992 esta pequeña gran maravilla titulada "Short Man´s Room". Un conjunto de canciones de poso Country-Rock bañadas en violines, banjos y mandolinas con un enfoque más rústico pero menos abstracto que sus composiciones actuales. La banda que le acompaña en el disco lleva por nombre The Jayhawks, cuya impronta es de tal calado que por momentos te hace dudar si realmente no estarás ante un disco de los artífices de "Tomorrow The Green Grass".

Juntos dan rienda suelta a un repertorio que huye por completo de la actual superficialidad que tristemente nos asola a través de un viaje emocional que navega por la tradición. Las composiciones de Henry rezuman honestidad y pasión y en buena parte de ellas se avanza un puntito de introspección de sus obras más actuales pero en un contexto estructural más clásico. Canciones inspiradas en las relaciones personales, en la vida y la muerte y por si fuera poco, volcadas totalmente en directo a un ocho pistas.

Pero el momento dulce que atraviesa la carrera de Joe Henry ha enviado a "Short Man´s Room"- y a casi toda la primera etapa de su carrera- a dormir, injustamente, el sueño de los justos. Como si fuera un simple boceto de los retratos más sofisticados que pinta en la actualidad. Y realmente aquí hay material de sobra merecedor de trascender en el tiempo. Como es el caso de la maravillosa "King's Highway" que fue revisitada por Gov´t Mule en el EP "Mo' Voodoo".

La cuñadísima de Henry, que ya sabemos que tiene tendencia por acaparar la atención a cualquier precio, aporta su granito de arena permitiendo que un cuadro de su propiedad sirva de portada del disco. Un dato realmente insignificante para un fenomenal trabajo que no debe caer en el olvido, puente entre dos obras como "Shuffletown" y "Kindness of the World" que contienen algunas de las mejores composiciones que este singular músico haya registrado nunca. Pero esa historia será contada otro dia. Por hoy, con la grandeza de "Short Man´s Room" ya es más que suficiente.

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