
Resignado a no poder acudir al bolo que Maceo Parker ofrece hoy en la ciudad, habrá que conformarse con pegarle un buen repaso a su maravillosa discografía. Hoy toca darle cancha a su último trabajo titulado "Roots & Grooves", un doble disco publicado en 2008 y grabado en directo en la gira europea que realizó un año antes junto a la WDR Big Band de Colonia.
Dividido en dos partes, el primer CD - "Tribute To Ray Charles"- es un homenaje a la figura del maestro donde Maceo se entrega con pasión repasando un puñado de clásicos que Ray Charles convirtió en inmortales. Obviamente, su capacidad vocal no alcanza las cotas de semejante figura, pero la verdad es que los defiende con muchísimo estilo y pasión, adaptándose perfectamente al nivel que requieren clásicos como "Hit The Road Jack", "What´D I Say", "Busted", "You Don´t Know Me", "Georgia On My Mind" y "Margie". Se hace un poco extraño escucharle rodeado de una Big Band, aunque haya los suficientes espacios para que el saxo de Maceo brille en todo su esplendor junto a otros solistas de la banda, haciendo que todo el conjunto se mueva con soltura por pasajes de swing de alta escuela. Los desarrollos de Hammond B3 en la instrumental "Hallelujah I Love Her So", un tema que Parker lleva años defendiendo en directo, marcan los tiempos para que su saxo acabe desbocándose al final del tema con la elegancia de la que siempre hace gala. Como contrapunto, "Them That´s Got" se desliza de forma sinuosa a lo largo de sus seis minutos de duración.
En el segundo CD - "Back To Funk"- entran en escena nada menos que Rodney "Skeet" Curtis y Dennis Chambers y todo se convierte en una caliente fiesta de salvaje Funk con la banda sonando perfectamente engrasada y mejor acoplada que en el primer CD. Una orquesta en completa erupción que defiende los vibrantes temas del repertorio de Maceo, quien vuelve a desbocarse a ritmo de"To Be Or Not To Be". "Off The Hook" abre espacios al solo de bajo que se marca Rodney "Skeet" Curtis y en "Advanced Funk", John Marshall se destapa con un memorable solo de trompeta mientras la banda imprime un ritmo que viaja directamente a la época dorada del Funk. Los cinco temas propios suenan poderosos y sin fisuras, dejando para el final la inmensa "Pass The Peas", en este caso más que nunca gracias a sus casi dieciocho minutos de duración, al que sólo se le puede reprochar el infumable y eterno solo de batería que realmente es insufrible.
Una vez más, Maceo demuestra ser un monstruo de la escena, a pesar de que en mi humilde opinión, suene muchísimo mejor cuando no se hace acompañar de grandes orquestas. Su música no necesita toneladas de vientos para sonar vigorosa. El inconmensurable poder de su saxo es suficiente para desatar la furia de un huracán. Parker es un músico con pedigree, no en vano formó parte de los "J.B.'s Horns", con quienes ha seguido trabajando esporádicamente muchos años después de que James Brown hiciera posible esta mágica combinación. Pee Wee Ellis, Fred Wesley y Maceo Parker son la "La Santísima Trinidad" para un servidor. Tres auténticos monstruos de la escena que deberían seguir tocando juntos hasta el fin de los tiempos. Los dos primeros fueron los verdaderos arquitectos sonoros de la época dorada de James Brown pero sin embargo el tercero es quien se ha llevado el reconocimiento universal. Que por supuesto lo merece, pero quizás un poquito menos que Ellis y Wesley. Pese a ello, Maceo Parker es por derecho propio, uno de los grandes de la historia de la música.