El Año De La Revolución

Ya lo dijo Brian Setzer- "Everything I love is from '59"- y la verdad es que no iba muy desencaminado. En 1959, una mágica conjunción estelar hizo que , entre otros, se grabaran "Kind Of Blue", "Giant Steps" y "Mingus Ah Um ". La madre de todas las revoluciones. Miles Davis, John Coltrane y Charlie Mingus sentando las bases definitivas como figuras innovadoras y totalmente libres dentro de los límites establecidos hasta el momento en el Jazz. Pero también en 1959 apareció "The Shape of Jazz to Come" de Ornette Coleman, uno de los trabajos más arriesgados y vanguardistas publicados hasta el momento que en muchas ocasiones es menospreciado cuando se compara con cualquiera de las obras maestras anteriormente citadas.
Esto se debe al hecho de que, en su mayor parte, incumple todas las normas estructurales consiguiendo sonar de una forma muy poco ortodoxa. Pero para eso están los innovadores. Para poner en cuestión toda norma establecida. La experimentación brilla en la estructura y el estilo convirtiéndolo en uno de los trabajos más originales de la historia del Jazz.
En el disco, junto al saxo alto de Coleman haciendo la función de catalizador, con total ausencia de piano como elemento clave para que exista evolución y, por qué no decir, la más absoluta experimentación, le acompañan Donald Cherry a la corneta, Charlie Haden al contrabajo y Billy Higgins a la batería. Tomando como punto de partida las melodías desenfocadas junto a la descompasada libertad de los músicos y los ritmos vertiginosos, "The Shape of Jazz to Come" definió el concepto de Free-Jazz que aún estaba por llegar.
La huella sonora por excelencia de un visionario que en su momento fue tratado de loco pero que con el paso de los años se ha revelado como uno de los álbumes fundamentales en la historia de la música. Así es "The Shape of Jazz to Come", la obra cumbre de Ornette Coleman. El músico que una vez fue injustamente acusado de asesinar el Jazz. El jefe de toda una revolución.







