
Estamos de suerte. Joe Henry anuncia nuevo disco a publicar el próximo 18 de agosto via ANTI. "Blood From Stars" será el título de su onceavo disco y le acompañarán, entre otros, los habituales David Piltch y Jay Bellerose, el pianista Jason Moran y Marc Ribot que repite después de muchos años. En palabras del propio Henry, será más emocional y eléctrico que "Civilians". Un paso adelante en esas atmósferas que sólo él sabe crear.
Blood From Stars Track Listing:
-Prelude: Light No Lamp When The Sun Comes Down
-The Man I Keep Hid
-Channel
-This Is My Favorite Cage
-Death To The Storm
-All Blues Hail Mary
-Bellwether
-Progress of Love (Dark Ground)
-Over Her Shoulder
-Suit On A Frame
-Truce
-Stars
-Coda: Light No Lamp When The Sun Comes Down
A continuación, entrevista de JOSÉ LUIS GARCÍA SÁNCHEZ publicada en elmundo.es/metropoli/ con motivo de su reciente gira por nuestro país.
El artesano de atmósferas
Joe Henry recrea en directo su nebuloso discurso entre el jazz, la canción de autor, el folk y el rock
Músico y productor de culto, el estadounidense Joe Henry (Carolina del Norte, 1961) actúa en Madrid acompañado por Jay Bellerose a los tambores y David Piltch al bajo.
Sobre el escenario, tres músicos cuyos nombres se avistan con frecuencia cerca de los de Aimee Mann, Nina Nastasia, Madeleine Peyroux, Till Brönner y Elvis Costello, en reverenciales producciones de leyendas del soul o junto a reputados músicos de jazz -sector heterodoxo-.
Ello da alguna pista de por dónde discurre el universo sonoro de un hombre con diez álbumes grabados y que siempre ha huido de las clasificaciones.
Pregunta.- El repertorio del concierto, ¿está de algún modo determinado por la formación de trío?
Respuesta.- Estoy tocando canciones de 'Civilians' (2007) y 'Tiny Voices' (2003), mis últimos discos, y nuevas composiciones (de su próximo álbum, 'Blood From Stars', que saldrá en agosto). Una grabación y una actuación en directo son dos animales muy diferentes. Trabajar en el estudio es como hacer una película; actuar en directo es como una obra de teatro: la historia tiene que ser reinventada. La atmósfera de 'Tiny Voices' es un buen ejemplo, porque fue una producción deliberadamente en pantalla panorámica, por seguir con el símil cinematográfico, pero contiene canciones que pueden funcionar de otros modos.
P.- ¿Sus discos tienen algo de conceptuales?
R.- Trabajo duro para intentar hacer álbumes de una sola pieza, como una película, no una mera colección de canciones. Para mí sí es importante dotarlos de cohesión interna y me gusta que quien los escuche enteros se sienta recompensado.
P.- ¿Se siente identificado en algún género o con otros músicos actuales?
R.- No reniego de la etiqueta singer songwriter, pero eso define para la mayoría de la gente cierta música conducida por guitarras o de carácter introspectivo y autobiográfico. Creo que es un término equívoco. Comparto más planteamientos estéticos y filosofía de trabajo con artistas de jazz, aunque mi música sea otra. Intento trabajar con libertad formal e improvisación.
P.- En sus discos han colaborado gigantes del jazz como Ornette Coleman, Bill Frisell o Brad Mehldau. ¿Qué cree que les puede aportar su música?
R.- Me encantaría saber qué piensan ellos. Siempre he pretendido que pudieran adentrarse en mis canciones y expresarse como son, sin tener que efectuar cambios para acomodarse, que mis canciones fuesen un sitio en el que pudiesen hablar con naturalidad.
P.- En sus propios álbumes parece dispuesto a más experimentos que en sus trabajos como productor (Allen Toussaint, Loudon Wainwright III y Bettie LaVette son sus últimos clientes).
R.- Siempre intento ser respetuoso, pero sin tener miedo. En mis discos hay elementos caóticos que no resultarían apropiados para muchos artistas, y no quisiera empujarles hacia ellos. Creo que eso da vida a mi propio trabajo. Tampoco los riesgos que tomo en mis canciones son deliberados. Si una demanda ser sencilla y hermosa, así es como debe ser.
P.- Como productor, ocupa un espacio similar al de T-Bone Burnett o Daniel Lanois. ¿Se ve produciendo algún día, por ejemplo, a Bob Dylan?
R.- Nunca diría que no, puedo pensar en peores formas de pasar una semana. No sé si él me necesita, pero siempre aceptaría el desafío. Le considero uno de los más grandes, junto a Ray Charles y Frank Sinatra. Una canción y una voz lo son todo, y Bob tiene ambas cosas… Bueno, siendo honesto, creo que haríamos un bonito disco si él estuviese abierto a tal idea.
P.- ¿Hay algún artista en particular al que cree que le vendría bien ponerse en sus manos como productor?
R.- ¡Prince! No siempre sabe cuándo parar en el estudio. Creo que podría hacer un bellísimo disco desnudo de soul. Le vi una vez hace 20 años en una fiesta privada tras un concierto, con una pequeña formación, y ¡fue tan bonito, tan poderoso! ¡Era algo tan inconsciente, tan poco producido!