viernes 13 de noviembre de 2009

El Año De La Revolución


Y
a lo dijo Brian Setzer- "Everything I love is from '59"- y la verdad es que no iba muy desencaminado. En 1959, una mágica conjunción estelar hizo que , entre otros, se grabaran "Kind Of Blue", "Giant Steps" y "Mingus Ah Um ". La madre de todas las revoluciones. Miles Davis, John Coltrane y Charlie Mingus sentando las bases definitivas como figuras innovadoras y totalmente libres dentro de los límites establecidos hasta el momento en el Jazz. Pero también en 1959 apareció "The Shape of Jazz to Come" de Ornette Coleman, uno de los trabajos más arriesgados y vanguardistas publicados hasta el momento que en muchas ocasiones es menospreciado cuando se compara con cualquiera de las obras maestras anteriormente citadas.

Esto se debe al hecho de que, en su mayor parte, incumple todas las normas estructurales consiguiendo sonar de una forma muy poco ortodoxa. Pero para eso están los innovadores. Para poner en cuestión toda norma establecida. La experimentación brilla en la estructura y el estilo convirtiéndolo en uno de los trabajos más originales de la historia del Jazz.

En el disco, junto al saxo alto de Coleman haciendo la función de catalizador, con total ausencia de piano como elemento clave para que exista evolución y, por qué no decir, la más absoluta experimentación, le acompañan Donald Cherry a la corneta, Charlie Haden al contrabajo y Billy Higgins a la batería. Tomando como punto de partida las melodías desenfocadas junto a la descompasada libertad de los músicos y los ritmos vertiginosos, "The Shape of Jazz to Come" definió el concepto de Free-Jazz que aún estaba por llegar.

La huella sonora por excelencia de un visionario que en su momento fue tratado de loco pero que con el paso de los años se ha revelado como uno de los álbumes fundamentales en la historia de la música. Así es "The Shape of Jazz to Come", la obra cumbre de Ornette Coleman. El músico que una vez fue injustamente acusado de asesinar el Jazz. El jefe de toda una revolución.

14 comentarios:

L´Esbarzer 13 de noviembre de 2009 7:36  

I´m sorry, pero el Jazz queda fuera de mi órbita. Tal vez cuando sea adulto, pero no ahora.

Un abrazo

El rey lagarto 13 de noviembre de 2009 8:37  

No estoy preparado para el jazz, supongo que nos pasa a muchos. Quizás con los años... ¡Es música mas para caballeros que para lagartos!

Jim Garry 13 de noviembre de 2009 8:52  

Acusado de asesinar el Jazz. Ni mas ni menos. Y se puede saber quien dijo eso? Bueno lo unico que se de Coleman son las referencias de Prewitt que le vio en directo y que participa en el Scar de Joe Henry. Desconozco toda su obra. Este puede ser un buen comienzo? O debido a mis problemas con las vanguardias sonoras (SOTT) me tendras que recomendar un disco suyo mas convencional. No tengo problemas con el jazz tal vez si con el free jazz y todo ese rollo pero es un genero que tiene muchas cosas cojonudas, no????

Salute

txinomandinga 13 de noviembre de 2009 11:40  

Yo tampoco puedo con el Jazz, pero reconozco que el jazz con ritmo que tienen los negros es para disfrutar, en cambio el jazz de los blancos me da dolor de cabeza. quizá deberia darle tiempo...pero el rock&roll no me lo da...
salud!!

John P. Maaaula 13 de noviembre de 2009 11:51  

Disfruto un montón con las dos primeras obras que nombras, especialmente con el Giant Steps, y a pesar de que el free me da un poco de "cosica", habrá que darle una oportunidad a Ornette.

Un saludo

TSI-NA-PAH 13 de noviembre de 2009 16:04  

Esto es tener buen gusto Mister Il cavaliere,grandisimo disco y no hay nada que añadir.
Un abrazo

ROCKLAND 13 de noviembre de 2009 16:33  

¿Perem, dóde has dejado la libreta?

Me voy a escuchar ese "'59" de Setzer!!

Saludos.

Möbius el Crononauta 13 de noviembre de 2009 18:42  

Algo he escuchado de Ornette y estaba bien. ¿Tocó con Count Basie o me lo estoy inventando?

En fin, no sé mucho de él, pero algo me he echado en la oreja.

Saludos

pedro12 13 de noviembre de 2009 19:29  

OSTION! y con mayusculas, The shape of jazz to come, si el jazz es toda una improviacion calculada por grandisimos músicos, este es la repanocha, con la introduccion de Donald Cherry a la corneta, haciendo dúo con Ornette es como bien dirias tu My godfather, para chuparse los dedos. o Charlie Haden al bajo haciendo locuras en temas como Eventually,o Focus of sanity y con un virtuoso Ornette haciendo bricar las notas de su saxo, una tranquila Peace, en Congeniality, una maestria de como medir los tiempos, marcados por Billy Higgins a la batería, y ese contundente final con Chronology. En definitiva un álbum donde abundan muchos sentimientos en notas coloreadas, donde la mayor baza que supo apreciar era la compenetracion de los músicos a la hora de llevar a cabo la grabación, y en directo... debe ser espectacular.
I sorry querido godfather, pero este álbum le tengo entre mis vinilos como una de mis principales compras... y cuando me da por hablar un poco de el...
Siento el tacazo, jejeje

Un abrazo!

discoexpress 14 de noviembre de 2009 14:58  

Ocupa el 15 de los 100 mejores discos de jazz, eso lo dice casi todo.
"The Shape of Jazz to Come" marcó toda una época y lo que es más importante: abrió las puertas de un nuevo camino en el mundo del jazz.
Saludos from coruña

Perem 14 de noviembre de 2009 16:50  

Como bien dice Mr.Rockland, voy en busca de la libreta.

Un cualquiera
GF

(jo, jo....)

Luis 16 de noviembre de 2009 21:00  

¿qué me dices del indescriptible "Free Jazz" (1961)? Yo soy más de Miles y Coltrane, pero el zumbao éste realmente puso todo patas arriba. ¿revolución o tomadura de pelo? eterno dilema

Joxemiel 17 de noviembre de 2009 20:22  

Un imprescindible sin ninguna duda...una música que se disfruta, que se siente y que se paladea desde la primera hasta la ultima nota...
Gran recomendación...

Saludos.

JLO 20 de noviembre de 2009 20:23  

yo de jazz lo unico q se es q Miles es Dios... y. los negros son los negros... para la musica y los deportes son unos monstruos...

salu2

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